Sí a libertad de expresión y a los derechos autorales

#NoALaLeyPinedo

Rechazo masivo de autores y productores de contenidos al proyecto de ley que elimina la responsabilidad de los Proveedores de Servicios de Internet (ISPs) por el contenido ilegal.

Buenos Aires, 6 de noviembre de 2018: Los autores, creadores e instituciones de las industrias culturales -abajo firmantes- rechazamos el Proyecto de ley Pinedo 112-s-2016, cuya aprobación está en estudio en la Cámara de Diputados, que avasalla derechos individuales y personalísimos reconocidos por la Constitución Nacional, los Pactos Internacionales y la Declaración Universal de los Derechos del Hombre.

El proyecto prevé que para remover un contenido ilícito en los servicios de los ISPs, incluidos los de carácter íntimo y privado, se debe obtener una orden judicial previa, creándose un sistema inaccesible, engorroso e ineficiente, ya que es imposible realizar una acción judicial por cada subida ilegal de contenidos y que ocasionan daños irreversibles.

Destacamos que el Proyecto Pinedo va a contramano de la nueva legislación de la Unión Europea en materia de derecho de Autor y de las legislaciones de la mayoría de los países, que protegen a sus autores y a las industrias creativas en el ámbito digital.

Quienes aquí nos manifestamos somos los legítimos y probados defensores de la libertad de expresión y de prensa, argumentos con lo que se intenta paradójicamente justificar este proyecto, lo que resulta una verdadera falacia. Es esa libertad la que nos permite manifestar ideas, sentimientos, pensamientos y expresiones en forma creativa y original. Y es por eso que no puede tolerarse una ley que dé carta de indemnidad a los grandes gigantes de Internet, que no controle ese poder de apropiación y atente, de esta forma, contra los derechos de todos los que creamos y generamos contenidos.

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Primera asamblea de la Unión: somos trabajadores

Más de setenta trabajadoras y trabajadores participaron de la primera asamblea abierta de la Unión de Escritoras y Escritores, colectivo formado en 2017 que el viernes 19 de octubre pasado, en la sede la CTA-Autónoma de la Ciudad de Buenos Aires, dio inicio a una etapa de crecimiento y expansión.

Novelistas, poetas, cuentistas, ghostwriters, traductores y autores de literatura infantil, entre muchos otros, debatieron un temario propuesto en torno a la figura del escritor como trabajador. Se trataron aspectos referentes a lo actuado hasta el momento por la Unión y se propusieron líneas de acción a futuro: el establecimiento de un tarifario de tareas rentadas, la participación en la discusión en torno a la ley del libro y líneas de acción destinadas al crecimiento de la organización. 

Luego de una breve introducción sobre lo actuado en el año y medio de existencia de la Unión, hubo un debate en el que tomaron la palabra algunos presentes. Al finalizar, se aprobaron por unanimidad las siguientes mociones:

  1. La constitución de las siguientes comisiones: comisión de acciones, encargada de coordinar participaciones en actividades, marchas, eventos públicos; comisión de políticas públicas, responsable de investigar y participar activamente en el debate sobre la elaboración y seguimiento de leyes y programas del estado relacionados con las condiciones materiales en las que escritoras y escritores llevamos adelante nuestro oficio, entre ellas la Ley del libro, Ley de traducción autoral, Ley de derechos colectivos, Ley de pensión del escritor, Ley Federal de Cultura; comisión de defensa reivindicativa, encargada de llevar adelante la elaboración de un nomenclador o tarifario de tareas rentadas; comisión de prensa y comunicación, que trabajará tanto en la difusión hacia afuera del colectivo de las actividades y convocatorias, como la comunicación interna; y continuidad de la comisión organizativa, responsable de coordinar las acciones de las diferentes comisiones, constituida hasta la fecha por los integrantes fundadores de la Unión (Selva Almada, Clara Anich, Guadalupe Faraj, Marcelo Guerrieri, María Inés Krimer, Julián Lopez, Enzo Maqueira, Jorge Yabkowski y Alejandra Zina) y que a partir de esta Asamblea se reunirá lunes de 14 a 16, en fecha y lugar a determinar, y estará abierta a los miembros del colectivo que deseen participar de ella. Se acordó que esta comisión establecerá fecha para la próxima asamblea, luego de que las comisiones constituidas realicen al menos una reunión. Se estableció que cada comisión tendrá un grupo de comunicación propio vía whatsapp o mail.

  2. Declaración y lecturazo de la Unión de Escritoras y Escritores contra el ascenso del fascismo en la región, a partir de las próximas elecciones en Brasil.

  3. Participación en la marcha contra la aprobación del presupuesto 2019, convocada para este jueves 24 de octubre.

Se decidió que quienes participaron de la asamblea pueden optar por participar de alguna de las comisiones previa inscripción al correo: uniondeescritorasyescritores@gmail.com

Por otro lado y hasta tanto no se haya constituido la comisión de acciones y dada la imposibilidad de realizar el lecturazo en tiempo y forma, se optó por redactar una declaración que será compartida a la brevedad a través de nuestros canales de comunicación. En el mismo sentido, se invita a quienes desean participar, a asistir a la marcha contra el presupuesto 2019. Se deja aclarado que el establecimiento de las comisiones posibilitará una mejor organización para acciones futuras. 

Primera Asamblea Abierta

La Unión de Escritoras y Escritores invita a participar de la Asamblea abierta a realizarse el viernes 19 de octubre de 19 a 21 hs, en la CTA Autónoma, Tte. Gral. Juan Domingo Perón 3866, CABA.
El objetivo de la Asamblea es compartir la experiencia transitada hasta el momento y profundizar la línea política que la Unión viene llevando adelante en torno a la figura del escritor en tanto trabajador.

Temario propuesto para esta primera Asamblea abierta:

*Presentación y balance de las acciones realizadas por la Unión.

*Políticas públicas: Impulso a una Ley del Libro integral que valorice y respalde el trabajo de lxs escritorxs, y que coordine políticas para la industria del libro en general.
Compartimos un resumen del proyecto de Ley presentado en el 2008 por el entonces diputado Jorge Coscia:
https://uniondeescritorasyescritores.wordpress.com/2018/09/05/proyecto-de-ley-creacion-del-instituto-nacional-del-libro/

*Defensa reivindicativa: Elaboración de un nomenclador que busque establecer valores orientativos de las distintas tareas rentadas que realizamos lxs escritorxs. Compartimos un tarifario de los trabajadores de la edición a modo de ejemplo:
http://masparamas.com.ar/tarifario-editorial/

Esperamos contar con su participación. Agradecemos la difusión de la convocatoria.

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Proyecto de Ley – Creación del Instituto nacional del libro

Proyecto de Ley

Creación del Instituto nacional del libro

De acuerdo con el proyecto de ley, el Instituto nacional del libro debería cumplir las siguientes funciones:

  1. a) Fomentar la edición y lectura de libros argentinos;
  2. b) Velar por el cumplimiento de la ley 25.446 y de todas aquellas normas que fomenten la producción y lectura del libro argentino;
  3. c) Difundir el libro argentino y promover su comercialización en el país y en el exterior;
  4. d) Promover la traducción de autores argentinos a otras lenguas y la comercialización de los respectivos derechos;
  5. e) Brindar apoyo financiero para la adquisición de derechos de textos extranjeros y su correspondiente traducción;
  6. f) Promover el desarrollo y modernización de la red comercial de la industria del libro;
  7. g) Promover el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas editoriales y librerías;
  8. h) Proteger el libro de la reprografía ilegal y la falsificación editorial;
  9. i) Promover la difusión de publicaciones culturales que contribuyan a desarrollar los objetivos de la presente ley;
  10. j) realizar actividades y eventos para la difusión y promoción de la lectura y del libro argentino y
  11. k) Asesorar en la conformación y sostenimiento de las bibliotecas públicas y/o privadas.

Además, se crearía el Fondo nacional de fomento del libro y la lectura, administrado por el Instituto nacional del libro argentino y destinado a financiar los proyectos, programas y acciones que ejecuten la Política Integral del libro y la Lectura.

El instituto funcionaría con un Consejo Asesor integrado por quince miembros designados por el Poder Ejecutivo, de los cuales cinco serán propuestos por la Asamblea Federal entre sus miembros, uno por cada región cultural, y los restantes diez propuestos por las entidades que, con personería jurídica, representen a los sectores del quehacer editorial: cinco editores, tres libreros y dos autores. Los cargos de los asesores serían ejercidos ad-honorem y durarían dos años, con posibilidad de reelección.

Entre las propuestas de acción del Instituto Nacional del Libro, se destacan:

1) Beneficios fiscales. Las empresas editoriales, distribuidoras y librerías gozarían de un beneficio impositivo del 53% (cincuenta y tres por ciento) del IVA contenido en las compras de muebles y útiles, equipos informáticos, rodados, en los costos de producción, comercialización, impuestos y locación de inmuebles, quedando excluidos de este beneficio las prestaciones de servicios profesionales de diseño, diagramación y corrección.

2) Creación del observatorio del Libro: organismo dependiente del instituto que se dedicaría a relevar e informar en formato digital el comportamiento del mercado editorial.

Fondo nacional de fomento del libro y la lectura

El proyecto incluye la creación de un Fondo nacional de fomento del libro y la lectura, cuyos objetivos serían:

  1. a) Fomentar el trabajo intelectual de los autores nacionales, particularmente aquellos residentes en el interior del país, y la edición de sus obras;
  2. b) Incrementar y mejorar la producción editorial nacional, con el propósito de que el sector editorial y gráfico del libro, establecido en el país, dé respuesta a los requerimientos culturales y educativos del país en condiciones adecuadas de calidad, cantidad, precio y variedad;
  3. c) Preservar y asegurar el patrimonio literario, bibliográfico y documental de la Nación editado o inédito, a través de la actualización y el desarrollo de las bibliotecas y los archivos públicos y privados;
  4. d) Proteger los derechos morales y patrimoniales de los autores y editores, mediante el cumplimiento de la legislación nacional y de las normas aplicables de los convenios internacionales;
  5. e) Adoptar un régimen tributario de fomento para todos aquellos que intervienen en las actividades mencionadas en el artículo 2° de la presente ley;
  6. f) Establecer una política federal para facilitar la información, estudios y perfeccionamiento de los autores y trabajadores de la industria del libro;
  7. g) Promover el acceso igualitario al libro, bibliotecas públicas, populares, escolares, universitarias y sindicales, así como a los archivos, centros de información, documentación y difusión literaria;
  8. h) Arbitrar las medidas necesarias para asegurar la edición de libros en sistemas de lectura destinados a no videntes;
  9. i) Favorecer el acceso de los discapacitados a las bibliotecas y a las técnicas de audición de textos;
  10. j) Eximir de todo gravamen a las ediciones mencionadas en el inciso h y favorecerlas mediante subsidios estatales;
  11. k) Fomentar la cultura del libro y de la lectura, y el conocimiento de los autores nacionales, a través del sistema educativo formal y no formal, los medios de comunicación, los organismos de cultura provinciales y municipales, programas especiales de talleres, premios, subsidios y becas y la participación en actividades nacionales e internacionales vinculadas al proceso editorial, particularmente en aquellas referidas al MERCOSUR y al resto de las naciones latinoamericanas;
  12. l) Apoyar a los autores, editores, comercializadores e industriales gráficos del libro, asegurándoles los estímulos, capitales, materias primas, equipos y servicios que garanticen el desarrollo sostenido y democrático de la cultura del libro y de la lectura;
  13. m) Difundir la cultura nacional y latinoamericana a través de una adecuada promoción de los autores y de la producción, edición y distribución de libros, especialmente aquella de los estados parte del MERCOSUR;
  14. n) Articular la política integral del libro con la educativa, de manera que la producción autoral y editorial dé respuesta a los requerimientos bibliográficos de los distintos niveles del sistema educativo formal y no formal;

ñ) Adoptar medidas para sancionar y erradicar las ediciones clandestinas y toda copia no autorizada de libros.

Además, plantea el establecimiento de la Comisión Asesora del Libro, que sería presidida por el Secretario de Cultura de la Presidencia de la Nación y estaría integrada por el director de la Biblioteca Nacional, el director coordinador de la Biblioteca del Congreso de la Nación, el presidente de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares y seis representantes de las regiones culturales argentinas. Además, contaría con la presencia de un representante por cada una de las siguientes entidades: Consejo Federal de Cultura y Educación, Fundación El Libro, Sociedad Argentina de Escritores, Cámara Argentina del Libro, Cámara Argentina de Publicaciones, Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines y Asociación de Bibliotecarios Graduados.

El texto completo del proyecto de ley:

https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/textoCompleto.jsp?exp=1678-D-2008&tipo=LEY

 

El taller  “Escritores y editoriales en crisis: mercado, políticas y contratos” que se realizó en el marco de la Feria de editores contó con la presencia de Esther Cross, Alejandro Dujovne, Antonio Santa Ana y Mónica Herrero.

Los panelistas reflexionaron sobre las problemáticas de los derechos de autor, el rol del Estado y las políticas públicas.

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Trabajadores de la palabra (escritorxs, editorxs, periodistxs y librerxs), nos organizamos para enfrentar una de las peores crisis económicas que nos ha tocado vivir. Nuestro sector no es el único perjudicado; el plan económico del gobierno resulta devastador para toda la clase trabajadora: miles de despidos en el estado y en el sector privado, negocios que cierran, empresas en quiebra, sueldos devaluados frente a la inflación, terciarios cerrados por falta de presupuesto, universidades nacionales atacadas y en peligro de cierre.  Escuelas sin mantenimiento naufragando en la desidia de un estado responsable de la muerte reciente de dos trabajadores de la educación. Lejos de habilitar el diálogo, nuestros gobernantes eligen la represión, la violencia y las detenciones arbitrarias.Estamos convencidos de que la mejor manera de combatir este ataque  a la clase trabajadora es uniendo nuestras fuerzas a las de todos los sectores vulnerados del escenario actual. Nos declaramos en defensa de la cultura y la educación pública, contra los despidos, contra los ajustes salariales, contra los militares en las calles, contra el blindaje mediático. Estamos unidos en alerta, en resistencia y no van a silenciarnos.

Taller Escritores y editoriales en crisis

Invitada por la FED (Feria de editores) la Unión de escritoras y escritores organizó el taller Escritores y editoriales en crisis: mercado, políticas y contratos, que se realizará el miércoles 8 de agosto, de 17 a 20, en Casa de la Lectura [Lavalleja 924].

Esther Cross, Alejandro Dujovne, Antonio Santa Ana y Mónica Herrero reflexionarán sobre derechos de autor, relaciones contractuales, rol del Estado, circulación y mercado. Modera Alejandra Zina.

El taller es sin inscripción previa, hasta colmar la capacidad de la sala. La entrada es libre y gratuita.

Más información www.feriadeeditores.com.ar/talleres/

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Premios Nacionales 2018

El año pasado la Unión expresó su preocupación por el futuro incierto de los premios nacionales que no se convocaban desde 2015. Las repuestas que recibimos entonces eran evasivas y preocupantes: desde el Ministerio de Cultura se habló de posibles modificaciones, de la existencia de otros premios (de gestión privada) que vendrían a reemplazarlos, etcétera. Sin embargo y a pesar de ese panorama, hay muy buenas noticias y queremos compartirlas con ustedes: está abierta la convocatoria 2018 para obras literarias publicadas entre 2012 y 2017.

Les dejamos el link a las bases:
Cuanto mayor cantidad de obras participen más se hará sentir la importancia y la necesidad de estos premios.

El panorama editorial luego de la Feria

Llovido sobre mojado

El cierre de esta edición de la Feria del Libro vino con la noticia del alza del dólar, que vuelve a complicar a la industria editorial. Como los insumos de la impresión de libros están dolarizados, se espera un alza en los costos y en el precio del libro, lo que afectará nuevamente el consumo, que viene cayendo dos años seguidos. Hablan los damnificados.

En la conferencia de prensa en la que se entregaron los resultados de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, su director, Oche Califa, señaló que esta es “un fenómeno cultural esperado en Argentina y en toda la región y al que se le demandan determinados éxitos, que en general cumplimos”. Agregó que en general la feria desde hace unos años tiene un público de un millón doscientas mil personas en sus diecinueve días. Sin embargo, las cifras no fueron mucho más allá, tampoco ahondó en la crisis de la industria editorial, que para algunos, como el presidente de la Cámara Argentina de Publicaciones, tocó un piso, y para otros, aún continúa y se agravará con el alza del dólar registrada en los últimos días. Si algo de satisfacción podían tener los expositores este año, esa satisfacción se fue diluyendo con el alza de la divisa. Martín Gremmelspacher, presidente de la Fundación El Libro, organizadora de la FIL, en conversación con PERFIL no eludió referirse a la nueva crisis que estaría enfrentando la industria, una especie de lluvia sobre mojado. Aclaró que “el mercado sigue estando muy inestable, con caídas, estancamiento y sin ningún crecimiento, pero la feria tuvo la particularidad de estar un poco mejor, aunque es un evento cultural que no podemos replicar en el mercado”. En relación con el dólar afirmó que afectará los costos, porque “nuestro sector está dolarizado: uno compra el papel a US$ 1,33 y el cartón a US$ 1,66. Hoy, por la crisis, muchas editoriales pequeñas están haciendo impresión bajo demanda, y todos los insumos de esta impresión están dolarizados”. Para las editoriales que estuvieron en la FIL el panorama no varía tanto, hay mucha incertidumbre y pocas expectativas por lo que se viene, aunque algunos prefieren ser más cautos. Por ejemplo, para Leonora Djament, directora editorial de Eterna Cadencia, las ventas fueron mejores que las del año pasado, sin embargo no cree que “haya relación directa y simple entre ese resultado y las ventas en librerías. Si bien nuestras ventas no están cayendo mucho, estamos atravesando un año muy difícil donde no parece que vaya a parar la caída en ventas que se viene registrando en el sector desde hace dos años”. La principal causa de esta caída es la baja en el consumo. Una breve encuesta entre los expositores demuestra que a varios les fue bien este año. En cuanto a su desempeño, la editorial infantil Kapelusz no tiene de qué quejarse. Su directora, Laura Leibiker, cuenta que hace tres años que no tenían stand propio y que les fue muy bien: “Además tuvimos la suerte de tener la novela de la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de Argentina más importante del año, así que la verdad la vuelta a la feria para nosotros fue un éxito”. ¿Qué va a pasar de ahora en más con la industria?, es una difícil interrogante para ella, porque la situación económico-financiera de la Argentina “nunca te permite hacer planes a muy largo plazo”. En cuanto al alza del dólar, cree que cuando tenga que salir a reimprimir los libros que acaba de vender, “me van a costar más caros, por lo que claramente va a haber un aumento de precios de los libros”. Julio Patricio Rovelli –editor de Cuenco de Plata– no puede separar el horizonte económico del país de la industria del libro: “La caída del consumo ha sido una constante en los últimos tres años, y ahora entramos en un proceso inflacionario que se combina con depresión económica. En particular el precio del papel y la mayoría de los insumos están dolarizados, aunque su fabricación es local”. Una vez consumada el alza de la divisa estadounidense se encontraron con que los proveedores no tenían precios: “En estos años, con el cierre de muchas imprentas y la baja del salario, se pretendió bajar el costo de impresión. Con el papel aumentando todo el tiempo, hoy la inversión para fabricar un libro es insostenible, ya que el recupero es a largo plazo”. Para muestra un botón: en 2017 el precio del papel subió un 35% y hasta mayo de este año había experimentado un alza de un 17%, sin contar con la devaluación del peso. En relación con cómo enfrentar la devaluación, Rovelli señala que es difícil decir cómo van a seguir: “Muchos colegas dejaron de imprimir novedades, solo reimprimen del catálogo, y otras editoriales están cerrando, seguro publicaremos menos y reduciremos aún más la tirada”. Damián Ríos, uno de los editores de Blatt & Ríos, comparte la visión de Rovelli, aunque de entrada reconoce que las ventas de esta edición de la feria crecieron un poquito en relación con el año pasado, sobre todo durante la primera semana, cuando la venta a instituciones y a libreros fue muy buena, a diferencia de la venta minorista, que se mantuvo discreta a lo largo de toda la FIL. Para este editor conspiraron dos cosas: el clima, los días de lluvia, pero también las noticias de la devaluación: “El mismo día que ocurrió empezamos trabajando muy bien, pero a las cinco de la tarde desapareció la gente de la feria y al otro día fue muy malo. Luego la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip) no compró tanto como el año pasado”. En cuanto a los efectos de la devaluación, Ríos cree que en el consumo ya está pegando, “y en los precios uno va a tratar de subir lo menos posible, pero el papel está dolarizado, se complica un poco la financiación que dan las imprentas, y se ve que será un año muy difícil. La feria está bien, pero las librerías la están pasando muy mal, y de eso nos damos cuenta”. Para él hay medidas que se podrían tomar para contrarrestar los efectos de lo que se viene, como el IVA al papel, “pero el tipo de medidas que uno le puede reclamar al gobierno no están en el horizonte de este gobierno”. Sin embargo hay otras voces que optan por poner serenidad a la hora de analizar lo que está ocurriendo. Trini Vergara, editora de V&R y del Libro Blanco de la Industria Editorial 2017, explica que con el actual escenario no es tan difícil concluir que lo primero que habrá que hacer como sector será “bajar nuestra deuda con el exterior, porque se puso más caro traer. Eso hay que detenerlo, si bien los compromisos hay que pagarlos, los que siguen hay que pararlos; hay trabajos muy grandes que tienen un seguro de cambio, es decir que cuando yo te pague te voy a pagar a un dólar determinado, al de hoy”. Entonces en el segundo semestre, de continuar el dólar a un precio que tenga un piso de $ 24, debería registrarse una baja de las importaciones, que por lo demás venían en franca alza perjudicando a la industria local, “y automáticamente habrá una oportunidad para subir las exportaciones. Frenar las importaciones es relativamente rápido, pero exportar, porque las condiciones son más favorables, es más lento: hay que tener los canales bien aceitados, y eso se piensa a mediano o largo plazo. Además hace años que la Argentina no exporta libros de manera significativa, entonces ahora sube el tipo de cambio y hay una oportunidad que no podemos tomar instantáneamente”. Vergara no tiene miedo, piensa que el miedo es un mal consejero; de hecho, como editora, atravesó la gran crisis de 2001, que sí fue tabla rasa, pero aun con esa crisis creyó que los proyectos editoriales se podían reconvertir. Por eso señala que para manejar un proyecto editorial debe “haber una serenidad básica que está agarrada de algo que es difícil de explicar, pero que no es optimismo”. Y aconseja que un proyecto editorial debe tener una pata fuera de la Argentina, “porque si no eres muy frágil”.   Las editoriales emergentes El término editorial emergente fue acuñado en el Libro Blanco de la Industria Editorial el año pasado para denominar a los sellos que publican una cantidad de veinte títulos en un número determinado de años, con una tirada menor a la de las pequeñas y medianas. Según la medición del año pasado, había 146 editoriales emergentes que publicaban el 4% del total de los libros registrados por la industria. Es interesante observar este sector, porque aquí se publican muchos autores jóvenes y primeros libros. En un adelanto del Libro Blanco de este año al que tuvo acceso PERFIL, esa cantidad subió a 151 editoriales; sin embargo, se observa una caída en la cantidad de ejemplares impresos de un 14,3%, asimismo la tirada media disminuyó de 687 a 626 ejemplares, lo que representa un 8,9% menos. Si bien Fernando Zambra, de la consultora Promage, que procesa junto a la CAP los datos del informe, dijo que el año pasado había sido peor para las editoriales grandes y que las medianas y pequeñas habían sabido surfear mejor el 2017, estos datos demuestran que las más pequeñas, es decir las emergentes, sintieron fuerte la crisis del sector. Vanina Colagiovanni es una de las editoras del sello emergente Gog & Magog, que lleva años publicando principalmente poesía, por lo que sus tiradas no son grandes y sus títulos son pocos por año pero muy interesantes. Esta editorial estuvo invitada a la FIL junto a otros sellos, argentinos y extranjeros, en el sector denominado Nuevo Barrio; allí no tuvieron que pagar alquiler, que en general en otros sectores iba de sesenta mil pesos hacia arriba. Colagiovanni señala que, producto de la crisis, están publicando menos títulos, “claramente por un tema de costos, por eso en 2017 hicimos cuatro títulos, dos de ellos eran obras reunidas, pero antes hacíamos entre seis y ocho libros. En cuanto a las tiradas, no nos conviene hacerlas muy chicas, por lo que más o menos las mantuvimos”. Gog &Magog hace entre seiscientos y setecientos de promedio como tirada. En relación con el alza del dólar, esta editora cuenta que había pedido presupuesto a la imprenta justo en la semana de la devaluación “y hoy me escribió el imprentero diciéndome que esos precios me los podía mantener hasta pasado mañana, así que creo que mandaremos a imprimir algunas cosas, porque luego sube un montón”.

Fuente www.perfil.com.

Marcha 24M

A 42 años del golpe cívico-militar, la Unión de Escritoras y Escritores se suma a la Columna de Cultura para decirle no al vaciamiento cultural, no a la cultura de la muerte, por una cultura libre de negacionismo.

Te esperamos este sábado 24 de marzo, a partir de las 12.00 en Avenida de Mayo y Tacuarí.

Buscá la bandera de la Unión y marchemos juntxs.

NUNCA MÁS. MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA.

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