PREMIOS MUNICIPALES: UN LOGRO DE NUESTRA UNIÓN

Nos alegra informar que el Ministerio de Cultura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través de la Dirección General de Desarrollo Cultural y Creativo, se comunicó con nuestra asociación para confirmar la pronta regularización de los llamados “Premios Municipales”, uno de los reclamos que desde la Unión de Escritoras y Escritores venimos ejerciendo.


La decisión implica finalizar el proceso de evaluación y selección de ganadores de los premios literarios adeudados para las categorías de Poesía, Ensayo, Cuento y Novela y los especiales Eduardo Mallea y Ricardo Rojas, cuyas cuatro últimas convocatorias (bienios 2012/2013, 2014/2015, 2016/2017, 2018/2019) se encontraban pendientes de resolución.


Este logro confirma que la lucha colectiva es el único camino para alcanzar el bienestar común, así como reivindica el objetivo establecido por la Unión de Escritoras y Escritores en la búsqueda de mejores condiciones laborales y el ejercicio de reclamos colectivos tanto frente al Estado como frente a la industria de la cual formamos parte.


Agradecemos el acompañamiento que nuestras gestiones recibieron por parte del Programa de Derechos Culturales perteneciente a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, así como a Argentores y el Sindicato Argentino de Autores y Autoras (SADA), instituciones junto con las cuales aunamos esfuerzos durante este arduo recorrido. También, a las más de cuatrocientas personalidades de la cultura que sumaron su firma al reclamo y a quienes desde los medios de comunicación nos ayudaron a darle visibilidad.

Seguiremos con atención las acciones concretas por parte de las autoridades y organismos pertinentes, con el objetivo de que se finalice en un plazo lo más inmediato posible el proceso de regularización según el compromiso acordado y se abran las convocatorias futuras de acuerdo con la legislación vigente.

1° de mayo: Carta abierta a la industria editorial y al Estado argentino

Hace tiempo que a escritoras y escritores no se nos tiene en cuenta ni en la industria de la que formamos parte ni al momento de diseñar políticas públicas. Allá por 2017 nos presentábamos como colectivo a través de una circular en la que mencionamos la naturalización de asumirnos histórica y socialmente como “último orejón del tarro” en una extensa cadena de participantes en la que cada eslabón se beneficia más que quienes creamos los textos. También hacíamos referencia a la ausencia de políticas públicas que contemplen nuestros derechos.

Como trabajadoras y trabajadores, exigimos que nuestro esfuerzo sea retribuido del mismo modo que el del resto de la cadena de producción del libro, sin sentirnos en la obligación de entregar nuestro trabajo gratuitamente en nombre de la cultura ni depender exclusivamente de las ventas. Reclamamos el derecho a una remuneración como la que perciben quienes diseñan, corrigen, imprimen o venden los libros. Para eso, necesitamos un Estado presente que nos proteja, una Ley del libro que establezca un Instituto Nacional del Libro Argentino (tal como existe un Instituto del Cine o de la Música) cuyo objetivo sea promover la industria editorial argentina y asegurarnos un lugar digno dentro de ella, y una ley de jubilación que termine con el desamparo que padecemos. 

En tiempos tan difíciles para la cultura en general y para el sector editorial en particular, con cierre de librerías y una caída histórica en la publicación, venta y exportación de libros, el hecho de organizarnos y visibilizar nuestro trabajo constituye una acción fundamental para hacer frente a esta crisis que nos atraviesa. Desde la Unión de escritoras y escritores reivindicamos los derechos de quienes trabajamos con la palabra y consideramos necesario tomar un rol activo en nuestro reclamo.

Premios municipales: ocho años sin respuesta

Buenos Aires 26 de abril 2021

S/D

Al Señor Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Don Horacio Rodríguez Larreta

De nuestra consideración:

Los abajo firmantes, autores/autoras de teatro, escritoras y escritores de literatura, venimos a expresar nuestra enorme preocupación ante el estado de parálisis en el que se encuentran los Premios que otorga a los artistas el Gobierno de la Ciudad, conocidos como “Premios Municipales” e instituidos en 1918, premios con un amplio reconocimiento no solo en el ámbito teatral y literario, sino en toda la cultura de nuestro país.

Nos vamos a referir a los que nos atañen en forma más directa: el Premio a la dramaturgia, los Premios literarios para las categorías de Poesía, Ensayo, Cuento y Novela y los especiales Eduardo Mallea y Ricardo Rojas. Se han efectuado cuatro convocatorias que abarcan los bienios 2012/2013, 2014/2015, 2016/2017, 2018/2019. Sin embargo, y pese a que los autores y autoras han respondido con el envío de sus obras, aún ni siquiera se han constituido los jurados, después de transcurridos —desde 2012— ocho años. Además, durante 2020 no se efectuó la convocatoria correspondiente, pese a estar contemplada por ley.

Las solicitudes de audiencia al señor Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, don Enrique Avogadro, para abordar esta gravísima situación, efectuadas oportunamente por ARGENTORES (Sociedad general de autores de la Argentina), SADA (Sindicato argentino de autoras y autores) y la Unión de Escritoras y Escritores, no tuvieron respuesta o quedaron truncas sin haber llegado a ninguna resolución.

Estas demoras, cuyas razones ignoramos, y este silencio por parte de las autoridades, nos impulsan a visibilizar esta situación que nos preocupa sobremanera, ya que vemos poner en riesgo Premios cuya historia buscó amparar la labor artística de dramaturgos, dramaturgas, escritores y escritoras.Los autores y autoras abajo firmantes, solicitamos se convoque a la brevedad a los correspondientes jurados para que de manera perentoria se expidan sobre los cinco bienios que aún esperan el fallo.

Griselda Gambaro, Rubén Szuchmacher, Liliana Heker, Mauricio Kartun, Roberto Cossa, Cecilia Roth, Sergio Vainman, Ana María Shua, Guillermo Martínez, Tamara Kamenszain, Rafael Spregelburd, Gabriela Cabezón Cámara, Guillermo Saccomanno, Elsa Drucaroff, Claudio Tolcachir, Carola Reyna, Marcelo Figueras, Patricia Suárez, Ricardo Talesnik, Sergio Bizzio, Laura Yasan, Claudia Masin, Ivonne Bordelois, Luisa Valenzuela, Jorge Boccanera, Sylvia Iparraguirre,, Alejandro Horowicz, Sergio Olguin, Antonio Santa Ana, Federico Jeanmaire, Alejandro Tantanian, Maruja Bustamante, Enzo Maqueira, Dolores Reyes, Agustina Bazterrica, Daniel Guebel, Marcelo Guerrieri, Guadalupe Faraj, María Inés Krimer, Debora Mundani, Adela Basch, Márgara Averbach, Miriam Molero, Gabriela Saidon, Claudia Aboaf, Manuel Callau, Carlos Battilana, Javier Margulis, Carlos Chernov, Susana Szwarc, Silvia Arazi, Cecilia Szperling, Alejandra Laurencich, Mariana Docampo, Oche Califa, Reina Roffé, Horacio Convertini, Diego Paszkowski, Julián López, Clara Anich, María Sonia Cristoff, Liliana Díaz Mindurry, Lautaro Álamos, Susana Torres Molina, Agustina Roca, Christian Lange, Laura Santoro, Maiamar Abrodos, Maria Sol Rodriguez, Vanesa L Guerra, Gerardo Camilletti, Zaida Mazzitelli, Ana Alvarado, Carolina Alfonso, Néstor Luis Sánchez, Marina Olmi, Néstor Luis Sánchez, Ana María Seoane, Claudia Schvartz, Ricardo Tamburrano, Javier García Crocco, Cristina Escofet, Valentina Vidal, Susana Garat, Amancay Espindola, Gabriela Borrelli Azara, Ernesto Larresse, Graciela Perosio, Paula Rubinsztein, Pilar Ruiz, Sandra Franzen, Daniel Dalmaroni, Horacio Roca, Malena Figó, Judit Gutiérrez, Pia Bouzas, Raquel Albeniz, Maria Florencia Aroldi, Inés Kreplak, Claudia Masin, Miguel Ángel Splendiani, Andrea Fernandez, Luis Longhi, Néstor Luis Sánchez, Rosario Cerruti, Carolina Esses, Claudia Sobico, Marcelo Saltal, Cecilia Ferreiroa, Graciela Cros, Cristina Merelli, Lautaro Joaquín Díaz Farrell, Lorena Romanin, Graciela Guerrico, Iván Silvero Salgueiro, Alejandro Acuña, Santiago Cisco, Laura Irene Klein, Sergio Lobo, Cecilia Propato, Alejandra Kamiya, Osvaldo Canis, Silvia Emma Yorio, Elvira Onetto, Silvia Emma Yorio, Mercedes Araujo, Mariano Saba, Entique Papatino, Guillermo Cacace, Graciela Cazamajou, María Carolina Esteban, Nelson Mallach, Alejandra Toronchik, Ignacio Torres, Guillermo Hardwick, Laura Soledad Garaglia, Adriana Tursi, Rubén Sabbadini, Diana Valiela, Tamara Grosso, Laura Massolo, Susana Bianchi, Roxana Graciela Berconsky, Malena Bernardi, Natalia Villamil, Paula Winkler, Jorge Mordkowicz, Franco Salas, Ana María Orradre, Jorge Marchetti, Patricia Zangaro, Paula Bartolomé, Teresa Gatto, Florencia Nussbaum, Ricardo A. Rodriguez, María Rosa Pfeiffer, Gloria Liliana Ritossa, Héctor Oliboni, Néstor Sabatini, Gilda Bona, Mariela V. Alvarez, Mariano Cossa, Exequiel Siddig, Laura Correa, Alejandro Vannelli, Sol Bonelli, Mónica Landolfi, Pablo Albarello, Oscar Tabernise, Victor Damián Rovner, Ana Laura Pace, Laura Blanca Coton, Mariana Bustinza, Víctor Malagrino, Santiago Doria, Rocío Fernández, Guillermo Aragonés, Perla Sneh, Jorgelina Vera, Anabel Ares, Selva Palomino, Merceditas Elordi, Lucia Laragione, Mariana Obersztern, Graciela Emilia Maglie, Ana Izcovich, Kike Ferrari, Eduardo Mileo, Marcelo Caruso, Ana Laura, Suarez Cassino, Luciana Strauss, Héctor Levy-Daniel, Gisela Marziotta, Liliana Escliar, Edis Lilian Gutiérrez, Malena Zabalegui, Ignacio Nicolás Costa, Cristina Civale, Jorge Booth, Raul Brambilla, Verónica Pérez Luna, Corina fiorillo, Roberto Perinelli, Luisa Irene Ickowicz, Laura Córdoba, Luis Alberto Saez, Javier Ahumada, Gabriela Oyola, Carlos Defeo, Guillermo Gustavo Parodi, Cristina Miravet, Anahi Ribeiro, Ariadna Asturzzi, María Inés Sancerni, Gonzalo Unamuno, César Antonio Pérez, Pablo Gorlero, Hernán Costa, Carlos Cassli, Hilda Blasco, José Henrique, Bernardo Carey, Verónica Cecilia Gambini, Lia Salas, Ariel Bermani, Maria Julia Magistratti, Eduardo Bertaina, Lorena Avegliano, Ivonne Fournery, Mariana Chaud, Federico Bianchini, Daniel Gaguine, Leni Gonzalez, Mariana Obersztern, Osvaldo Gallone, María Isabel Eguez, Pablo Rojas, Nelson O. Soria, Sandra Silveyra, Graciela Asad, Paula Marull, Maria de los Angeles Sanz, Liliana Cappagli, Mabel González, Ignacio Areco, Mariela Asensio, Claudia Rothschild, Paula Bombara, Alicia Martignoni, Adela Costaa, Pablo Mereb, Pablo Mereb, Luciana De Luca, Marcela Spighich, Tatiana Sandoval Gutiérrez, Ana Lía Agullo, Paula Daiana Marrón, Loyds, Beatriz Besteiro, Susana G. Sosa, Ernesto Korovsky, Gisela Marziotta, Daniel Alvaredo, Susana Gutierrez Posse, Silvia Montenegro, Patricia Galotta. Pablo Albarello, Sara Inés Ham, Carolina Sturla, Viviana Kleinmann, Paloma Cardenas, Alejandro Javier Alonso, María del Valle Rios, Norberto García Yudé, José Luis Tomassetti, Carolina Erlich, Eloísa Tarruella, Flavia Ciarlariello, Laura Diaz, Mariana Chaud, Paula Daniela Bianchi, Valentino Grizutti, Elena Bossi, Andrés Binettu, Valeria Di Toto, Brenda Bonotto, Juan Manuel Seade Rama, Gabino Torlaschi, Andrés Eneas Binetti, Lula Comeron, Diego Escapa, Gabriela Luzzi, Maximiliano Rofrano, María Báez, Mario Segade, Martin Ortiz, Victoria Sarchi, Tomás Landa, Nadine Cifre, Omar Aranda, Rocío Carolina Herrera, Alicia Waisman, Nicolas Lisoni, Mariana Erijimivich, Catalina Julia Artesi, Jesica Tavarovsky, Ricardo Manetti, María Laura González, Lidia de Gonzalo, Rocio Rossa, Mariano Singer, Santiago Garcia Ibañez, Mina Bevacqua, Raúl Giusto, Gabriela Franco, Alejandro Petkievicz, Natalia Villar, Daniel Heredia, Leonardo Rubén Odierna, Matías López Barrios, Paula Ransenberg, Daniela Horovitz, Tamara Kiper, Valentina Pal, Nadia Cova, Daniela Pal, Lorena Villella, Diego Faturos, Florencia de la Iglesia, Ana Lila Groch, Daniel Piedrabuena, Melisa Hermida, Vicente Eduardo Mancini, Lautato Perotti, Ariel Levenberg, Cristina Escofet, Graciela Ulloa, Leticia Perez Latorre, Inés Cejas, Mariana Chaud, Nadine Cifre, Fabián Díaz, Fernando Ferrer, Susana Sommer, Roberto Domínguez, Nicolás Ferraro, Mabel Schajris, Emilio Gomez, Magdalena Malagarriga, Christian Broemmel, Eugenia Cabral, Horacio García Clerc, Sebastián Irigo, Juan Ignacio Fernández, Lucia Tirone, Iván Djeredjian, Pablo dos Reis, Marcela Arza, Ariel Urquiza, Marcos Fontela, Adriana Lauria, Rosa Cativa, Roberto Cappella, Fernando Sánchez Sorondo, Luz Ríos Iribarne, Gonzalez Bethencourt, Paula Verónica Pereyra, Eduardo Rojas, Luis Loyola Cano, Martin Baintrub, Marcela Chaoul, Laura Romano, Irma Elena Marc, Rocio Rossa, Gabriela Romeo, Miguel Gaya, Marcela Chaoul, Mariana Travacio, La Colectiva de Autoras, Lucia Tirone, Ricardo Lesser, Sergio Gaut vel Hartman, Gabriel Seisdedos, Mirta Hortas, Liliana Lukin, Raúl Brasca, Maria Lanese, Jorge Torres Zavaleta, Paola Traczuk, Veronica Mc Loughlin, Juan C. Romagnoli, Walter Romero, María Gabriela Mizraje, Ana Lafferranderie, Tomás Downey, Carlos Skliar, Julio Molina, Diego Starosta, Enrique Porcellana, Andrés Bazzalo, Mónica Bazzalo, Tania Ruiz Gambini, Mariel Lewitan, Ramón Rodriguez, Rosa Celentano, Lucio Bazzalo, Daniel Dibiase, Sara Chaia, Marcelo Velázquez, Juan Mako, Héctor Serrano, Maria Alejandra Oyón, Paulina Torres, Hector Alvarellos, Mariana Diaz, Agustina Soler, Alcira Serna, Diego Starosta, Guillermo Arengo

#LeyDelLibroYa

Nada que celebrar: nuestra industria editorial atraviesa la peor crisis de su historia, y quienes la nutrimos con nuestros textos nos encontramos en absoluta desprotección frente a una situación doblemente difícil como la que enfrentamos. En Argentina existe un Instituto Nacional del Cine (INCAA), un Instituto Nacional de la Música (INAMU) y un Instituto Nacional del Teatro; todos ellos impulsan industrias vigorosas que acompañan las necesidades de sus trabajadoras y trabajadores. Sin embargo, no tenemos un Instituto Nacional del Libro. ¿Para qué serviría esta entidad? Para fomentar la edición y la lectura de libros argentinos a precios accesibles, para generar mejores condiciones en el trabajo de escritoras y escritores, para que el libro argentino se exporte más y mejor. Necesitamos una #LeyDelLibroYa que establezca un Instituto Nacional del Libro (INLA), puntapié inicial para recuperar una industria que supo ser un faro en el mundo y forjar reglas claras con un Estado que atienda las necesidades de sus trabajadoras y trabajadores.

En defensa de la democracia

Escritoras y escritores de todo el país expresamos una gran preocupación por los acontecimientos de las últimas horas protagonizados por un grupo de efectivos de la Policía Bonaerense que, haciendo uso del monopolio de la fuerza que el Estado les otorga, cercó con fines extorsivos la Casa de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y la Quinta presidencial.

Repudiamos enérgicamente este tipo de actos que, bajo el argumento de un reclamo laboral, se niegan al diálogo e intentan imponer por la fuerza decisiones a un gobierno que ha sido elegido democráticamente.

Instamos al diálogo como método de resolución de conflictos, y llamamos a todas las fuerzas políticas y medios de comunicación a defender con responsabilidad las instituciones democráticas.

Firman:

Unión de Escritoras y Escritores, María Teresa Andruetto, Claudia Piñeiro, Marcelo Figueras, Gabriela Cabezón Cámara, Guillermo Martínez, Elsa Osorio, Mauricio Kartun, Sergio Olguín, Luisa Valenzuela, Gabriela Massuh, Marcelo Guerrieri, Debora Mundani, Enzo Maqueira, Antonio Santa Ana, Guadalupe Faraj, María Inés Krimer, Eugenia Almeida, Paula Casal, Luciana Strauss, Paula Rodriguez, Claudia Aboaf, Nerio Tello, Cristina Civale, Miguel Ángel Molfino, Juan Carrá, Anahí Pérez Pavez, Silvina Rocha, Paula Bombara, Federico Bianchini, Tatiana Goransky, Adriana Ballesteros, Gabriela Saidon, Márgara Averbach, Alejandra Laurencich, Jorge Accame, Betina González, Miriam Molero, Jorge Consiglio, Horacio Convertini, José María Gatti, Marcelo Caruso, Cecilia Szperling, Fernando Petit de Murat, Laura Cukierman, Liliana Escliar, Verónica Abdala, Julia Magistratti, Andi Nachon, Vir Feinmann, María Calviño, Ana Iliovich, Susana Gomez, Andrea Guiu, Ana Ojeda, Ana Lafferranderie, Miguel Gaya, Gabriel Reches, Pablo Natale, Elena Bossi, Agustina Larrea, Ángel Batistoni, Ana Mariani, Luciano Debanne, Hernán Jaeggi, Cynthia Edul, Pecas Soriano, Gastón Malgieri, María Carrasco Isbel, Pía Bouzas, María Soledad Boero, Verónica Posadas, Jorge Pronsato, Fernando López, Leandro Calle, Adriana Musitano, Gerardo Burton, Fernanda Pérez, Florencia Ordóñez, Laura López, Valeria Sardi, Antonio Tello, Susana Romano Sued, Claudio Amancio Suárez, Mariana Giosa, Cecilia Ferreiroa, Antonio Segundo Moro, Natalia Crespo, Marcial Gala, Ignacio Nicolás Costa, Miguel Ángel Mori, Javier Cófreces, Carolina Massola, Roberto Marafioti, María Inés Garibaldi, Sebastián Cantoni, Alejandro Castro, Gloria Peirano, María Florencia Ferre, Alicia Genovese, Carolina Bruck, Pablo Valle, Vivian Lofiego, Silvia Arazi, Leticia Perez, Mario Méndez, Loyds, Alejandro Castro, Carolina Bugnone, Silvina Gruppo, Marcos Cappelacci, Luis Sagasti, Pablo Gaiano, Enrique Minetti, Juan Fernando García, Nahuel Fernández Etlis, Mirtha Caré, Betina Bensignor, David Wapne, Mariana Graciela Domínguez, Ignacio Minaverry, Florencia Vercellone, Marcelo Ajubita, Amalia Boselli, Inés Fernández Moreno, Marcelo Gobbo, Estela Consigli, Carlos Bernatek, Miguel Ángel Mori, Mercedes Roffé, Silvia Baradel, Natalia Romero, Mónica Soave, Hernán Fernández, Gonzalo Unamuno, Gabriel Súnico, Héctor Celano, Alicia Plante, Cecilia Trosman, Hilda Blasco, Luis Mey, Claudia Masin, Gustavo Nielsen, Ricardo Mariño, Lidia Rocha, Agustina Bazterrica.

Adhesiones: uniondeescritorasyescritores@gmail.com

¿Por qué pedimos una #LeyDelLibroYa?

El proyecto de ley conocido como “Ley del Libro” contempla la creación de un Instituto nacional del libro. 

De acuerdo con el proyecto de ley, el Instituto nacional del libro debería cumplir las siguientes funciones:

  1. a) Fomentar la edición y lectura de libros argentinos;
  2. b) Velar por el cumplimiento de la ley 25.446 y de todas aquellas normas que fomenten la producción y lectura del libro argentino;
  3. c) Difundir el libro argentino y promover su comercialización en el país y en el exterior;
  4. d) Promover la traducción de autores argentinos a otras lenguas y la comercialización de los respectivos derechos;
  5. e) Brindar apoyo financiero para la adquisición de derechos de textos extranjeros y su correspondiente traducción;
  6. f) Promover el desarrollo y modernización de la red comercial de la industria del libro;
  7. g) Promover el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas editoriales y librerías;
  8. h) Proteger el libro de la reprografía ilegal y la falsificación editorial;
  9. i) Promover la difusión de publicaciones culturales que contribuyan a desarrollar los objetivos de la presente ley;
  10. j) realizar actividades y eventos para la difusión y promoción de la lectura y del libro argentino y
  11. k) Asesorar en la conformación y sostenimiento de las bibliotecas públicas y/o privadas.

Además, se crearía el Fondo nacional de fomento del libro y la lectura, administrado por el Instituto nacional del libro argentino y destinado a financiar los proyectos, programas y acciones que ejecuten la Política Integral del libro y la Lectura.

El instituto funcionaría con un Consejo Asesor integrado por quince miembros designados por el Poder Ejecutivo, de los cuales cinco serán propuestos por la Asamblea Federal entre sus miembros, uno por cada región cultural, y los restantes diez propuestos por las entidades que, con personería jurídica, representen a los sectores del quehacer editorial: cinco editores, tres libreros y dos autores. Los cargos de los asesores serían ejercidos ad-honorem y durarían dos años, con posibilidad de reelección.

Entre las propuestas de acción del Instituto Nacional del Libro, se destacan:

1) Beneficios fiscales. Las empresas editoriales, distribuidoras y librerías gozarían de un beneficio impositivo del 53% (cincuenta y tres por ciento) del IVA contenido en las compras de muebles y útiles, equipos informáticos, rodados, en los costos de producción, comercialización, impuestos y locación de inmuebles, quedando excluidos de este beneficio las prestaciones de servicios profesionales de diseño, diagramación y corrección.

2) Creación del observatorio del Libro: organismo dependiente del instituto que se dedicaría a relevar e informar en formato digital el comportamiento del mercado editorial.

Fondo nacional de fomento del libro y la lectura

El proyecto incluye la creación de un Fondo nacional de fomento del libro y la lectura, cuyos objetivos serían:

  1. a) Fomentar el trabajo intelectual de los autores nacionales, particularmente aquellos residentes en el interior del país, y la edición de sus obras;
  2. b) Incrementar y mejorar la producción editorial nacional, con el propósito de que el sector editorial y gráfico del libro, establecido en el país, dé respuesta a los requerimientos culturales y educativos del país en condiciones adecuadas de calidad, cantidad, precio y variedad;
  3. c) Preservar y asegurar el patrimonio literario, bibliográfico y documental de la Nación editado o inédito, a través de la actualización y el desarrollo de las bibliotecas y los archivos públicos y privados;
  4. d) Proteger los derechos morales y patrimoniales de los autores y editores, mediante el cumplimiento de la legislación nacional y de las normas aplicables de los convenios internacionales;
  5. e) Adoptar un régimen tributario de fomento para todos aquellos que intervienen en las actividades mencionadas en el artículo 2° de la presente ley;
  6. f) Establecer una política federal para facilitar la información, estudios y perfeccionamiento de los autores y trabajadores de la industria del libro;
  7. g) Promover el acceso igualitario al libro, bibliotecas públicas, populares, escolares, universitarias y sindicales, así como a los archivos, centros de información, documentación y difusión literaria;
  8. h) Arbitrar las medidas necesarias para asegurar la edición de libros en sistemas de lectura destinados a no videntes;
  9. i) Favorecer el acceso de los discapacitados a las bibliotecas y a las técnicas de audición de textos;
  10. j) Eximir de todo gravamen a las ediciones mencionadas en el inciso h y favorecerlas mediante subsidios estatales;
  11. k) Fomentar la cultura del libro y de la lectura, y el conocimiento de los autores nacionales, a través del sistema educativo formal y no formal, los medios de comunicación, los organismos de cultura provinciales y municipales, programas especiales de talleres, premios, subsidios y becas y la participación en actividades nacionales e internacionales vinculadas al proceso editorial, particularmente en aquellas referidas al MERCOSUR y al resto de las naciones latinoamericanas;
  12. l) Apoyar a los autores, editores, comercializadores e industriales gráficos del libro, asegurándoles los estímulos, capitales, materias primas, equipos y servicios que garanticen el desarrollo sostenido y democrático de la cultura del libro y de la lectura;
  13. m) Difundir la cultura nacional y latinoamericana a través de una adecuada promoción de los autores y de la producción, edición y distribución de libros, especialmente aquella de los estados parte del MERCOSUR;
  14. n) Articular la política integral del libro con la educativa, de manera que la producción autoral y editorial dé respuesta a los requerimientos bibliográficos de los distintos niveles del sistema educativo formal y no formal;

ñ) Adoptar medidas para sancionar y erradicar las ediciones clandestinas y toda copia no autorizada de libros.

Además, plantea el establecimiento de la Comisión Asesora del Libro, que sería presidida por el Secretario de Cultura de la Presidencia de la Nación y estaría integrada por el director de la Biblioteca Nacional, el director coordinador de la Biblioteca del Congreso de la Nación, el presidente de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares y seis representantes de las regiones culturales argentinas. Además, contaría con la presencia de un representante por cada una de las siguientes entidades: Consejo Federal de Cultura y Educación, Fundación El Libro,  asociaciones de escritoras y escritores (por elección democrática), Cámara Argentina del Libro, Cámara Argentina de Publicaciones, Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines y Asociación de Bibliotecarios Graduados.

El texto completo del proyecto de ley:

https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/textoCompleto.jsp?exp=1678-D-2008&tipo=LEY

Asamblea “El instituto del libro es necesario”

El sábado 27 de junio de 2020 tuvo lugar una asamblea vía zoom para impulsar el tratamiento de la ley de creación del Instituto Nacional del Libro (conocida como “Ley del libro”) encabezada por la Unión de Escritoras y Escritores, que incluyó a representantes del Colectivo de Literatura Infantil y Juvenil (LIJ), Centro PEN, Asociación Argentina de Traductores e Intérpretes (AATI), Asociación de dibujantes de Argentina (ADA) e investigadores y colegas de todo el país. Conformamos un gran frente de autoras y autores que debatió junto con autoridades nacionales, diputadas y diputados y representantes del sector sobre la necesidad de un Instituto del libro con plena inclusión de las trabajadoras y los trabajadores que producimos los contenidos de la industria editorial. Fuimos más de cien participantes y la conclusión fue la misma: Escribir es un trabajo, sin nuestro trabajo no hay libros.

Video con la asamblea completa:

Exigimos que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cumpla con sus obligaciones

El Gobierno de la Ciudad ha enviado un mail a quienes fueron beneficiarios de la llamada “Pensión del Escritor” en el que manifiesta que “la partida de Proescritores (al igual que muchas otras de Cultura) quedaron a disposición del Ministerio de Hacienda y de Jefatura de Gabinete, debido a la crisis generada por el virus COVID-19”.
Para comprender qué significa esto, es necesario saber que esta pensión (llamada Régimen de Reconocimiento a la Actividad Literaria) fue conseguida después de años de lucha de los escritores y se aplica a los escritores y las escritoras de más de 60 años de edad.
Esto significa que muchos escritores y muchas escritoras se quedarán sin el único sustento de que disponen para vivir. Esta política se agrava si se tiene en cuenta que esos escritores y esas escritoras forman parte de la población de riesgo respecto del coronavirus.
La Unión de Escritoras y Escritores exige que el Gobierno de la Ciudad cumpla con sus obligaciones y destine la partida que corresponde al pago de esta pensión. Hacemos responsable al Gobierno de la Ciudad por cualquier perjuicio que esta política conlleve para los escritores y las escritoras afectados.
.
.
Adhieren:
Marcelo Guerrieri, Guadalupe Faraj, Eduardo Mileo, María Inés Krimer, Jorge Yabkowsky, Débora Mundani, Enzo Maqueira, Clara Anich, Nerio Tello, Márgara Averbach, José María Gatti, Claudia Aboaf, María Negroni, Fernanda García Lao, Gabriela Cabezón Cámara, Jorge Consiglio, Gabriela Massuh, Jorge Aulicino, Mercedes Roffé, Horacio Convertini, Claudia Piñeiro,  Dolores Reyes, Graciela Paz, Perla Suez, Francisco Garamona, Mariana Docampo, Ángel Mori, Liliana Escliar, Ricardo Romero, Lula Comeron, Marcelo Caruso, Elsa Drucaroff, Miguel Vitagliano, Gabriela Franco, Martínez Naón, Paula Rodriguez, Pablo Alabarces, Catalina Onufriuk, Gonzalo Unamuno, Leticia Hernando, Daniel Amiano, Graciela Zanini, Cecilia Szperling, Agustina Bazterrica, Gabriela Saidon, Natalia Crespo, Valentina Vidal, Maria Sonia Cristoff, Paula Mellid, Esther Pagano, Nicolás Ferraro, Juan Carrá, Cecilia Trosman, Maricarmen Rodríguez, Víctor Cuello, Juan Carlos Capurro, Adriana Kesselman, Martín Kesselman, Cristina Pizarro, Gloria Peirano, Alejandra Bosch, Sandra Buenaventura, Marion Sal Ríos, Gustavo Tisocco, David Zadu, Nora Domínguez, Fernando Gabriel Caniza, Osvaldo Bossi, María del Carmen Colombo, Christian Kupchik, Iván Moschner, Elena Isabel Garritani, Silvia Montenegro, Vladimir Jantus Castelli, Julieta Desmarás, Marcela Baigorria, Guadalupe Muro, Flavia Costa, Yamila Bêgné, María José Sánchez, César Raineri, Javier Defox, Ana Verónica Mileo, María Cristina Santiago, Horacio López, Enrique Morcillo, Víctor Kane, Mónica Reinoso, Lidia Cristina Carrizo, Celia Iribarne, José María Escobar, Pypore-Documental, Carlos Alberto-Utopoesía, Marislo Pérez, Nora Elicabe (con cedilla en la c), Leticia Hernando, Edgardo Scott, Yamil Julián Dora, Celina Feuerstein, María Macheroni,María Chapp, Gloria Guerrero, Liliana Hayat, Carlos Juárez Aldazábal, Julio Cortés, Silvia Del Plá, Ale Albibur, Cristina Cirer, Laura Mileo, María Cabanne, Nicolás Bartold, Claudia Marting, Mónica Raquel Oliver, Ceferino Miguel Sosa González, Orfilia Polemann, Josefina Darriba, Osvaldo Picardo, Pab Martín Tst, Nico Pose, Paula Prengler, Martín Palacio Gamboa, Ricardo Enrique Chambers, Ernesto Gut, Manuel Lafo, Fernando Aíta, Patricio Emilio Torne, Alfredo Luna, Liliana Aramburu, Pat Pat, Carles Tavec, Alejandra Kandus, Irma Carbia, Margarita Roncarolo, Patricia Bence Castilla, Carlos Riccardo, Agueda Franco, Andrea Mangieri, Sandra Pien, Cristian Cano, Bárbara Belloc, Mona Muller, Alejandro González Foerster, Mónica Tracey. Jimena Néspolo, Carla Maliandi, Sibila Camps, Graciela Paz, Carolina Esses, Patricia Coto, Susana Tosso, Alicia Silva Rey. Solana González.  Cristina Talondefuego, Javier Magistris, Der Waldgänger, Luis Calarota, María Fernanda Dasso, María Chemes, Martín Ávalos., Inés Fernández Moreno, Antonio Ríos,  Ikiru Cineclub, María Rosa Marisa Pronesti, Celia Fontán, Florencia Garramuño, Catalina Boccardo, Guillermo Román, Lucrecia Labarte, Pablo Antonio Pérez, Eusebio Blasco, Claudia Solans, Cynthia Rimsky, Ana Allochis, Silvia Camerotto, Virginia Segret Mouro, Vivi Paredes, Mirta Graciela Martínez, Almudena Aibar Hidalgo, Cristina Occhipinti, Daniel Forte, Victoria Palacios, Ana Lía Dekker, Flavio Nicolaevsky, Silvia Todaro, Harta Mi Junín, Jorge Luis López Aguilar, Ernesto Mobili (presidente de la Biblioteca Popular Pablo Pizzurno), Silvia Cirilho, Marta Susana Comelli de Audano, Marcela Baigorria, Alicia Salinas, Héctor Celano, Alejandro Castro, Marcela Minakowsky, Irene Roust, Estela Zanlungo, Mónica Urrestarazu, Jorge Warley, Mirta Biedma, Jorge Gumier Maier, Mona Muller, Graciela Schtuker, María Rosa Romano, Rita Kratsman, Marcelo Cutró, Horacio Zabaljáuregui, Vicky Lovell, Nerio Tello, Alejandro Manara, Erre Gebé, José María Pallaoro, Dolores Torres, Adriana Márquez, Alejandra Méndez Bujonok, Valeria Cervero, Daniela Camozzi, Reynaldo Jiménez, Marta Sofía, Martín Abadía, Kirón Astral, Jorge Rivelli, Javier Cófreces, Alberto Pipino, Roberto Daniel Cignoni, Alejandra Inés Bondanza, Elisabeth Milharcic, Silvia Andorno, Juan Lima, José Antonio Cedrón, Paulina Movsichoff, Nerina Thomas.

Basta de precarizarnos

Al igual que como sucede en otros rubros, para quienes trabajamos con la palabra, muchas veces en condiciones precarizadas, como monotributistas, sin un ingreso fijo, la coyuntura que estamos atravesando agrava la situación económica. La cadena del libro (que va de autores a lectores, pasando por editoriales, imprentas, distribuidoras, librerías etc.) ya estaba muy delicada después de cuatro años, por la ausencia de políticas e inversión y con desmantelamiento del Plan de Lectura (ese motor sinergético que movía el libro).
Como trabajadoras y trabajadores nos estamos enfrentando a algunas decisiones editoriales que vulneran nuestros derechos. Mucho se habla de la gran oferta cultural y de entretenimiento que corre por estos días. Y esto incluye “libros gratis para la cuarentena”.
Junto a la propagación del virus llegó la “liberación de libros”. Editoriales, portales, plataformas o empresarios decidieron por sus autoras y autores y dejaron correr libremente en la nube nuestras obras, en muchos casos sin siquiera preguntar. Es probable que figure en la letra chica de muchos contratos permisos del estilo: “para todo el mundo, todos los idiomas y plataformas, existentes o por existir (sic)”, pero ¿en qué momento y cómo alguien decide que NO hay que consensuar con el autor semejante decisión? Sin contar que ese esfuerzo liberado, ese contenido que se regala, a las autoras y los autores les puede haber llevado dos, cuatro u acaso ocho años de trabajo.

Quizá hace falta aclararlo:

Somos trabajadoras y trabajadores. Cobramos un porcentaje de derechos de autor por la venta de nuestros libros (entre el 3 y 10 por ciento sobre lo que paga el lector, el precio de tapa) a 12 meses en promedio, pocas veces a 8 o 6 como se firma en los contratos. Los altos niveles de inflación encima licúan estos ingresos. ¿Por qué a alguien se le ocurre que puede regalar el trabajo de otra persona? Entendemos que la coyuntura de la industria editorial es de por sí complicada desde hace tiempo, pero no quisiéramos sumar precarizaciones a nuestro ya endeble andamiaje de remuneraciones, en tanto trabajadores y trabajadoras del campo cultural.